El Águila de Veracruz vivió una jornada para el olvido en el Estadio Domingo Santana, donde los Bravos de León le propinaron una paliza de 11-3 y aseguraron la serie de mitad de semana en la Liga Mexicana de Beisbol.
El Glorioso tomó ventaja temprano con sencillo productor de Austin Shenton en la segunda entrada y un elevado de sacrificio de Tito Valenzuela en la tercera, pero la ofensiva local despertó con furia. Jimmy Kerrigan fue la pesadilla veracruzana: igualó con triple en la segunda, dio la vuelta con jonrón en la cuarta y terminó la noche con siete carreras impulsadas.
Bravos fabricó ataques constantes: dos en la cuarta, tres en la sexta y remató con cuadrangular de Connor Panas en la octava para sellar el 11-3 definitivo. La serpentina jarocha no encontró respuesta; ni el abridor Braulio Torres-Pérez ni el bullpen pudieron frenar a la cuarta mejor ofensiva de la LMB, que presume 7.22 carreras por juego y 13 cuadrangulares en la campaña.
La derrota dejó a El Águila con marca de 5-5 y en el quinto lugar de la Zona Sur, cortando su racha positiva como visitante. Un día antes, los dirigidos por Néstor Rojas habían caído 8-7 en un dramático cierre definido por un lanzamiento descontrolado, por lo que la serie quedó 2-0 a favor de León.
Bravos, líder del sector con récord de 8-2, confirmó su poderío en “La Fortaleza” y buscará la barrida este miércoles con Thaddeus Ward en la loma. Por Veracruz, Dinelson Lamet intentará evitar la limpia y romper una racha de tres descalabros en fila fuera del Puerto.
El Águila llegó a León tras perder su primera serie del año ante Leones de Yucatán. Ahora, con dos tropiezos seguidos, deberá recomponer el pitcheo y la defensa si quiere mantenerse en la pelea por los primeros puestos del Sur.





