Las Vegas Raiders abrieron este jueves una nueva etapa en su historia al elegir al quarterback Fernando Mendoza con la primera selección global del Draft 2026 de la NFL, convirtiendo al ganador del Trofeo Heisman en la apuesta central de su reconstrucción deportiva. El anuncio del comisionado Roger Goodell en el escenario de Pittsburgh desató la ovación de la Raider Nation y confirmó lo que analistas, scouts y mock drafts proyectaban desde enero: Mendoza, de 22 años, es el nuevo rostro de la franquicia.
El mariscal de campo de raíces cubanas y españolas —sus bisabuelos eran de Campanario, Badajoz— llega a Las Vegas tras una temporada colegial inolvidable. Transfirió de California a Indiana para su último año y guió a los Hoosiers a un histórico 16-0, el primer campeonato nacional del programa y el primer título del Big Ten desde 1967. Cerró 2025 con 3,535 yardas aéreas, 41 touchdowns, solo seis intercepciones y un 72% de pases completos, números que le valieron el Heisman, el premio Davey O’Brien y el Jugador del Año de la AP.
“Estoy deseando ponerme a trabajar y demostrarlo en el siguiente nivel”, dijo Mendoza a ESPN tras recibir la llamada. “La universidad fue fantástica, pero ahora doy el paso a un gran escenario: la NFL. Estoy deseando ganármelo cada día”.
Mendoza se une a un grupo exclusivo: es apenas el cuarto quarterback desde 1967 en ganar el Heisman, un campeonato nacional y ser elegido número uno, junto a Baker Mayfield, Joe Burrow y Cam Newton. También es el primer mariscal que los Raiders toman en el primer pick desde JaMarcus Russell en 2007.
En Las Vegas lo espera un proyecto ambicioso. Tras una temporada 2025 de 3-14, la directiva contrató a Klint Kubiak como head coach, campeón del Super Bowl con Seattle, y reforzó la defensa con Kwity Paye, Nakobe Dean y Quay Walker, además de retener a Maxx Crosby y Malcolm Koonce. La misión de Mendoza será dar estabilidad a la posición más crítica: el equipo firmó a Kirk Cousins en la agencia libre, por lo que el novato iniciaría como suplente y aprendería detrás de un veterano, emulando el camino de Patrick Mahomes con Alex Smith o Tom Brady con Drew Bledsoe.
El contrato proyectado para Mendoza ronda los 55 millones de dólares garantizados por cuatro años, según Spotrac, y su valor NIL en la universidad alcanzó 2.6 millones, con acuerdos con Adidas, Epic Games y Dr. Pepper. Pero más allá del dinero, en Las Vegas destacan su precisión, lectura defensiva y temple en momentos cerrados.
Mendoza no viajó a Pittsburgh; siguió el draft desde Miami junto a su familia, decisión que ya tomaron otros número uno como Trevor Lawrence y Travon Walker. Su ausencia no redujo la expectativa: los Raiders confían en que el quarterback que cambió Indiana para siempre haga lo mismo en el Allegiant Stadium.
La era Mendoza comienza. Y con ella, Las Vegas vuelve a soñar con enero.






