Buenos Aires, Argentina. Martes 21 de abril de 2026. El sacerdote y productor de música electrónica Guilherme ofició la noche del lunes una misa en la Plaza de Mayo ante 120 mil personas, según el reporte del Gobierno de la Ciudad. La celebración contó con aval del Arzobispado de Buenos Aires y fue dedicada al papa Francisco, hospitalizado desde hace tres semanas por una infección pulmonar.
Conocido en la escena como “Padre Beat”, Guilherme integró la estructura de la eucaristía con sets de techno melódico, house progresivo y visuales sacros proyectados sobre la Casa Rosada y la Catedral Metropolitana. Una cruz LED de 15 metros presidió el altar y alternó vitrales digitales con mensajes de oración por la salud del pontífice.
Desarrollo de la celebración
La procesión de entrada comenzó a las 20:00 con una base de 124 bpm. El coro de la Basílica de Luján interpretó el Kyrie y el Aleluya sobre pistas compuestas por el propio sacerdote. En la homilía, Guilherme pidió “sincronizar el pulso de la ciudad con el pulso de la fe” y leyó un saludo del Vaticano en el que Francisco agradeció “la creatividad pastoral que acerca a los jóvenes”.
La consagración se realizó con una versión ambiental del “Cordero de Dios”. La comunión se distribuyó en 60 puntos con 400 ministros extraordinarios mientras un set downtempo acompañó el momento de oración.
Asistencia y operativo
El Ministerio de Seguridad porteño desplegó 2,800 efectivos. SAME instaló 12 postas sanitarias y reportó 23 atenciones por lipotimia, sin traslados graves. El público, mayormente de 18 a 30 años, ingresó con registro gratuito.
Repercusiones
El arzobispo Jorge García Cuerva calificó la misa como “Iglesia en salida”. La recaudación por patrocinios, unos 180 mil dólares, se destinará al Hospital Garrahan y a comedores de Cáritas. Guilherme adelantó que llevará el formato a Santiago de Chile en junio, también con una intención especial por la recuperación del papa Francisco.
La Pastoral Litúrgica solicitó evaluar el uso de luces estroboscópicas durante la consagración. El Arzobispado anunció una mesa de diálogo para definir lineamientos a futuro.






