Con repique de campanas, incienso de copal y 3,200 feligreses en las calles del barrio, el Santuario de San Román celebró la tarde de este domingo 27 de abril de 2026 la misa solemne y procesión que marcaron el regreso del Cristo Negro a su nicho principal, tras seis meses de trabajos de restauración. La imagen, tallada en madera de encino en el siglo XVI y considerada la más venerada del sureste después del Cristo de Chalmá, volvió a su retablo con capas de oro recuperadas, policromía estabilizada y una nueva cruz de cedro rojo certificada por el INAH.
La eucaristía inició a las 17:00 horas y fue presidida por el obispo de Campeche, monseñor Francisco González Ramos, acompañado de 18 sacerdotes de la diócesis y del rector del santuario, presbítero José Luis Pacheco. Al concluir, la imagen salió en andas por primera vez desde el 12 de octubre de 2025, fecha en que fue retirada para su intervención. Recorrió 1.4 kilómetros por las calles 10-B, 14, Bravo y Circuito Baluartes, escoltada por la Banda de Guerra de la X Región Militar, gremios de pescadores, panaderos, carboneros y la Guardia del Cristo, integrada por 60 cargadores con túnicas negras y cordones dorados.
La restauración
El proyecto comenzó el 16 de octubre de 2025 tras detectarse desprendimiento de capa pictórica, fisuras en la pierna derecha y ataque de insectos xilófagos en la cruz. El INAH autorizó la intervención con número de oficio 401.3S.1-2025/CRSC-07 y destinó 2.8 millones de pesos del Programa Nacional de Conservación de Bienes Muebles. Los trabajos los encabezó la restauradora Ana Paulina Gamboa, del Centro INAH Campeche, con un equipo de 11 especialistas en madera, pigmentos y dorado.
Durante 192 días se consolidó la madera con resinas acrílicas, se reintegraron faltantes con pasta de madera de balsa, se fijó la policromía original del siglo XVIII y se recuperó el dorado en el paño de pureza con láminas de oro de 23.75 quilates. La cruz anterior, de pino con polilla activa, fue sustituida por una de cedro rojo de 3.1 metros de alto y 1.8 metros de ancho, donada por la comunidad de Hopelchén. Se colocaron sensores de humedad y temperatura que enviarán datos en tiempo real al INAH. “No es una imagen nueva, es la misma que veneraron nuestros abuelos, solo que ahora podrá durar 200 años más”, explicó Gamboa al término de la misa.
La celebración
El templo, con capacidad para 900 personas, se llenó desde las 15:30 horas. Afuera, 2,300 fieles siguieron la ceremonia en pantallas instaladas en el atrio y el parque de San Román. El obispo González recordó en la homilía que el Cristo Negro llegó a Campeche en 1565 a bordo del galeón “La Salvadora” y que, según la tradición, salvó al puerto de una plaga de langosta en 1642. “Hoy no pedimos que acabe una plaga, damos gracias porque la fe vence al tiempo y al deterioro”, dijo.
Tras la comunión, el INAH entregó al santuario la constancia de intervención y la ficha técnica que acredita la autenticidad de la pieza. La gobernadora Layda Sansores San Román y la alcaldesa Biby Rabelo de la Torre participaron en la colocación del Cristo en su nicho, a las 18:22 horas. El pueblo aplaudió durante cuatro minutos. Luego, la imagen fue descendida nuevamente para la procesión.
La procesión
El cortejo avanzó a paso lento, marcado por el sonido de las matracas y los cantos de “Tú reinas”. Familias colocaron tapetes de aserrín teñido frente a sus casas con figuras de anclas, peces y el escudo de Campeche. En la esquina de 14 con Bravo, los pescadores del muelle 7 de Agosto lanzaron pétalos de buganvilia y la banda de viento tocó “La Guaranducha”. En Circuito Baluartes, 40 niños vestidos de angelitos soltaron globos blancos y negros.
Protección Civil reportó saldo blanco. Participaron 180 elementos de Vialidad, 60 de Policía Estatal, 40 paramédicos de Cruz Roja y 25 voluntarios de la brigada del santuario. Se instalaron 12 puntos de hidratación y 8 ambulancias. La temperatura fue de 34 grados con sensación de 39. La imagen reingresó al templo a las 20:05 horas entre aplausos y el himno “Santísimo Cristo Negro”. Se cerró con la bendición y la quema de un castillo de 6 metros donado por el gremio de pirotécnicos.
Devoción y cifras
El Cristo Negro de San Román recibe 340,000 visitantes al año, con picos en septiembre durante su fiesta patronal del 13 al 28. El 78% de los visitantes viene de Campeche, Tabasco, Yucatán y Quintana Roo, según el Patronato del Santuario. La derrama estimada para la ciudad por la fiesta de septiembre es de 46 millones de pesos. La alcancía del santuario recabó 1.2 millones en 2025, de los cuales 420,000 se destinaron como contraparte para la restauración.
Lo que sigue
El santuario anunció que del 28 de abril al 5 de mayo habrá misas de acción de gracias a las 19:00 horas y que la imagen permanecerá sin vidrio protector durante 30 días para que los fieles la observen a detalle. Después se colocará una vitrina con control climático. El INAH impartirá talleres a los cargadores sobre manejo de la imagen y protocolo de limpieza.
A las 20:30 horas, San Román volvió a la calma. El Cristo Negro, con su piel oscura y su gesto sereno, ya está de nuevo en casa.






