La gobernadora Rocío Nahle García recorrió la mañana de este viernes 18 de abril de 2026 la obra del distribuidor vial Cabeza Olmeca, en el entronque de la carretera federal 180 con la avenida Ejército Mexicano, que permanece cerrado a la circulación desde el 11 de marzo. La estructura, que conecta al puerto con la zona industrial de Santa Fe y con la autopista a Xalapa, lleva 38 días con maquinaria detenida y desviaciones que alargan hasta 45 minutos los traslados. Nahle instruyó reanudar trabajos “de inmediato” y fijó el 15 de mayo como fecha para reabrir al menos dos carriles por sentido.
El distribuidor, construido en 1998 y ampliado en 2012, presenta daños en la junta de calzada del cuerpo A, fisuras en tres trabes y asentamientos de 12 centímetros en la rampa de acceso hacia Las Bajadas. La Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas, SIOP, suspendió el paso tras un dictamen del Instituto de Ingeniería de la UV que advirtió riesgo por vibración de carga pesada. Desde entonces, los 68 mil vehículos diarios que cruzan el punto se desvían por Framboyanes, Yáñez y Cuauhtémoc, según datos de Tránsito Municipal. Transportistas de la CROM reportan pérdidas de 320 mil pesos diarios por diésel y horas hombre.
Durante la visita, Nahle caminó 620 metros sobre la losa cerrada, acompañada por el titular de SIOP, Hugo Gutiérrez Maldonado, y por representantes de la empresa contratista GAMI Ingeniería e Instalaciones, responsable de la rehabilitación por 94.3 millones de pesos. El contrato se firmó el 22 de enero y tenía plazo de ejecución al 30 de abril. Al 18 de abril, el avance físico es de 34% y el financiero de 41%, de acuerdo con el reporte que la empresa entregó en sitio. “No hay obra detenida por falta de pago. Hay 38.6 millones ya ministrados. Lo que hay es lentitud y falta de frentes de trabajo”, dijo la gobernadora frente a ingenieros y vecinos.
El diagnóstico presentado señala tres causas del retraso: 1) la aparición de ductos de Pemex no mapeados bajo la rampa norte, que obligó a rediseñar pilotes; 2) escasez de neoprenos para las juntas de dilatación, con tiempo de entrega de seis semanas desde Alemania; y 3) 14 días hábiles perdidos en marzo por lluvias atípicas que reblandecieron el terraplén. Nahle ordenó instalar una mesa técnica con Pemex, SIOP y Protección Civil para liberar la zona de ductos en 72 horas, y autorizó la compra emergente de neoprenos a un proveedor nacional certificado por el Instituto Mexicano del Transporte.
El nuevo programa de obra contempla tres turnos a partir del lunes 21 de abril, con 90 trabajadores por turno y colados nocturnos para montar las trabes de refuerzo. La meta es habilitar el cuerpo A, sentido Veracruz-Xalapa, el 15 de mayo, y el cuerpo B, sentido Xalapa-Veracruz, el 8 de junio. La obra completa, con alumbrado, señalética y bahías de paradero, deberá entregarse el 30 de junio. “Si el 16 de mayo no hay paso, se rescindirá el contrato y entrará otra empresa”, advirtió Nahle.
Comerciantes de la colonia Cabeza Olmeca y Las Amapolas reclaman ventas caídas hasta 60% por el cierre. “Antes pasaban los trailers y se paraban a comprar. Hoy la avenida es un desierto”, dijo Teresa Morales, dueña de una lonchería con 22 años en el crucero. La SIOP habilitará un carril confinado para transporte público y unidades de menos de 3.5 toneladas a partir del 28 de abril, mientras se cuela la losa de aproximación.
El distribuidor vial Cabeza Olmeca mueve 12% de la carga que entra y sale del Recinto Portuario de Veracruz. La Administración del Sistema Portuario Nacional reportó que en marzo el tránsito de camiones bajó 8.4% por los rodeos, lo que impactó en tiempos de despacho. La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga estimó sobrecostos de 9.6 millones de pesos solo en la primera quincena de abril.
Nahle pidió a la Contraloría General auditar el contrato y revisar por qué se cerró la vialidad sin tener listo el suministro de insumos críticos. También anunció que cada miércoles se publicará el avance físico en la página de SIOP y que ella regresará “sin avisar” para verificar. Al retirarse, a las 11:20 horas, dejó una instrucción directa al residente de obra: “Quiero ver soldadores, no conos. El 15 de mayo, los carros pasan por aquí”. El distribuidor siguió cerrado, pero las máquinas volvieron a encender a las 14:00 horas.






