El Gobierno de Veracruz concluyó la renegociación de cinco créditos bancarios heredados y obtuvo ahorros por 155.8 millones de pesos para el ejercicio 2026, informó este viernes 18 de abril la gobernadora Rocío Nahle García. El ajuste, autorizado por el Congreso del Estado el 28 de febrero, redujo la tasa promedio ponderada de 11.2% a 9.4% y amplió el perfil de vencimientos de 8 a 12 años, lo que disminuye el pago de servicio de deuda de este año y libera flujo para inversión en caminos, salud y agua.
“Renegociamos sin contratar un peso más de deuda. Solo mejoramos condiciones. Esos 155.8 millones ya no se van a intereses, se van a la gente”, dijo Nahle en conferencia desde Palacio de Gobierno, acompañada por el secretario de Finanzas y Planeación, José Luis Lima Franco. El ahorro se compone de 98.3 millones por menor pago de intereses en 2026 y 57.5 millones por recalendarización de amortizaciones que se difieren a partir de 2029.
Los créditos renegociados suman un saldo de 9,842 millones de pesos y fueron contratados entre 2014 y 2019 con Banobras, Banorte y Santander. La operación se realizó mediante un proceso competitivo al que se convocó a siete instituciones. Ganaron Banobras y BBVA, que ofrecieron sobretasas de TIIE + 0.65 y TIIE + 0.72, frente a niveles previos de TIIE + 1.95 en promedio. La tasa de referencia TIIE a 28 días se ubicó el 17 de abril en 8.73%, por lo que la tasa final de los créditos quedó entre 9.38% y 9.45%. Ningún contrato incluyó comisiones por reestructura ni por prepago.
Lima Franco detalló que la carga del servicio de deuda para 2026 bajará de 2,143 millones a 1,987.2 millones de pesos. El ahorro de 155.8 millones ya está etiquetado en el ajuste presupuestal que se enviará al Congreso el próximo martes 22: 60 millones se destinarán a la rehabilitación de 72 kilómetros de la carretera Xalapa-Coatepec-Tlaltetela; 45 millones a la compra de equipo para el Hospital Regional de Poza Rica; 30 millones al programa de captación de agua de lluvia en 120 escuelas de la sierra de Zongolica; y 20.8 millones al fondo de contingencia para incendios forestales.
Veracruz arrastraba un endeudamiento de 48,271 millones de pesos al cierre de 2024, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Con la renegociación, el plazo promedio de la deuda pasa de 6.4 a 9.1 años y el porcentaje de ingresos de libre disposición comprometido al servicio de deuda baja de 7.8% a 7.1%. La calificadora HR Ratings mejoró la perspectiva del estado de “estable” a “positiva” el 10 de abril, citando “manejo proactivo de pasivos”. Moody’s mantiene la nota en Baa3 con perspectiva estable.
La gobernadora subrayó que la operación no usó instrumentos derivados ni garantías adicionales de participaciones federales. “No empeñamos el futuro. Al contrario, lo desahogamos”, dijo. El proceso contó con el acompañamiento de la Auditoría Superior de la Federación y de la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas de la SHCP. Los nuevos contratos quedaron inscritos en el Registro Público Único el 15 de abril.
Diputados de oposición pidieron revisar que el ahorro se ejerza en obra y no en gasto corriente. El coordinador del PAN, Enrique Cambranis, señaló que vigilarán “que los 155 millones no terminen en nómina”. Nahle respondió que la Ley de Disciplina Financiera obliga a destinar ahorros por reestructura a inversión productiva o a amortización de deuda, y que el informe trimestral lo acreditará.
Con esta renegociación, Veracruz suma tres operaciones de manejo de pasivos desde diciembre de 2024 por un ahorro acumulado de 341.2 millones de pesos. La administración estatal adelantó que en el segundo semestre buscará reperfilar otros 6,200 millones de pesos de deuda bursátil si las condiciones de mercado lo permiten.
El cierre de la conferencia fue con cifras: 5 créditos, 2 bancos, 1.8 puntos porcentuales menos de tasa, 4 años más de plazo y 155.8 millones de pesos que, en palabras de la gobernadora, “dejan de ser interés bancario y se convierten en cemento, medicamento y tinacos”.






