PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El llamado “Plan B” de la reforma electoral avanzó en el Senado de la República, luego de concluir su revisión técnica, por lo que será turnado a comisiones unidas para su análisis y eventual aprobación.
El coordinador de Morena en la Cámara Alta y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ignacio Mier Velazco, informó que se resolvieron observaciones pendientes relacionadas con técnica legislativa y la uniformidad de artículos transitorios, por lo que el dictamen será circulado en las próximas horas.
El avance ocurre tras varias semanas de estancamiento derivado de diferencias con el Partido del Trabajo, cuya dirigencia había manifestado reservas sobre aspectos clave de la iniciativa.
El dirigente petista, Alberto Anaya, señaló que uno de los puntos en revisión era la revocación de mandato. No obstante, posteriormente se reportaron avances que destrabaron el proceso legislativo.
La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, contempla que la consulta de revocación de mandato se realice el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, con el objetivo de empatarla con las elecciones intermedias de 2027.
Asimismo, incluye medidas de austeridad como ajustes salariales para que ningún funcionario perciba ingresos superiores al titular del Ejecutivo, la eliminación de seguros privados y recortes a organismos electorales.
Aunque Morena cuenta con mayoría simple en comisiones, requerirá del respaldo del Partido del Trabajo en el pleno para alcanzar la mayoría calificada necesaria para su aprobación.
En este contexto, la Confederación Patronal de la República Mexicana expresó preocupación por los posibles efectos de la reforma, al advertir que modificar las reglas electorales podría generar incertidumbre y afectar la confianza en los procesos democráticos.
El envío del dictamen a comisiones representa un paso clave para retomar la discusión legislativa y perfila el inicio de la fase decisiva para su eventual aprobación en el Senado.






