PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Representantes de casi una veintena de países de América Latina y el Caribe firmaron un acuerdo con Estados Unidos para reforzar la cooperación en la lucha contra el crimen organizado durante la asamblea “Américas contra los carteles”, realizada en Miami.
El encuentro fue encabezado por el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien destacó la necesidad de fortalecer la coordinación regional para hacer frente a las organizaciones criminales que operan en el hemisferio. Según indicó, el objetivo es ampliar la cooperación tanto multilateral como bilateral en áreas como la seguridad fronteriza y la protección de infraestructura estratégica.
La reunión se llevó a cabo en la sede del Comando Sur de Estados Unidos (Southcom), ubicada en Doral, Florida, donde participaron delegaciones de países como Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, Honduras y República Dominicana.
El acuerdo establece el compromiso de los gobiernos participantes para coordinar acciones frente a amenazas comunes, particularmente aquellas relacionadas con el crimen organizado transnacional en el continente.
Durante su intervención, Hegseth advirtió que Washington está dispuesto a actuar incluso de forma unilateral si es necesario para combatir a los carteles criminales, e instó a los países de la región a fortalecer sus estrategias de seguridad.
Por su parte, el asesor de seguridad nacional de la administración de Donald Trump, Stephen Miller, señaló que las organizaciones dedicadas al tráfico ilícito deberían enfrentarse con estrategias similares a las utilizadas contra grupos extremistas como Estado Islámico o Al-Qaeda.
El encuentro también sirvió como antesala de la cumbre denominada “Escudo de las Américas”, que será encabezada por Trump en Miami y en la que participarán mandatarios de gobiernos conservadores de la región.
La conferencia se realizó además días después de una operación militar conjunta entre Estados Unidos y Ecuador contra grupos criminales en territorio ecuatoriano, así como de diversas acciones navales estadounidenses en el Pacífico y el Caribe dirigidas a interceptar embarcaciones vinculadas al tráfico ilegal.






