PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | A cien días de que arranque el Mundial 2026, que México organizará junto con Estados Unidos y Canadá, la Copa del Mundo de la FIFA hizo una escala simbólica en Palacio Nacional, donde fue recibida por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El trofeo fue presentado al término de la conferencia matutina, transformando por unos minutos el ambiente del Salón de Tesorería en una postal mundialista. La entrega estuvo a cargo del exfutbolista brasileño Bebeto, campeón del mundo en 1994, quien fue el primero en tocar la copa y recreó su icónica celebración al arrullarla, gesto que despertó aplausos entre los asistentes.
Por invitación de los organizadores, la mandataria sostuvo y alzó el trofeo en señal de bienvenida, marcando uno de los momentos más fotografiados del acto. Además, recibió 25 boletos destinados a campeones del futbol social en México y un obsequio enviado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino: una réplica del trofeo y una bufanda conmemorativa.
Durante el evento se subrayó el carácter histórico de México como sede mundialista por tercera ocasión. Coca-Cola México, patrocinador del tour, destacó que la gira del trofeo recorrerá 10 ciudades del país con experiencias abiertas al público, con el objetivo de llevar la celebración más allá de los estadios.
El recorrido nacional del trofeo llegó a la capital procedente de Guadalajara, y forma parte de una estrategia para acercar el Mundial a plazas, calles y comunidades. Con la cuenta regresiva en marcha, la imagen de la Copa del Mundo en Palacio Nacional refuerza el mensaje: México afina detalles para volver a ser anfitrión del mayor espectáculo del futbol.






