A pesar de haber sido remodelado, el Hospital General de Carmen no opera al cien por ciento debido a varios problemas técnicos y logísticos. La presidenta del Patronato del Voluntariado, Eva Baeza Fuentes, informó que uno de los principales obstáculos es la falta de capacidad del transformador eléctrico, lo que impide la operación de equipos como el tomógrafo.
Además, las áreas reestructuradas destinadas a urgencias aún no pueden utilizarse plenamente. La falta de insumos y la administración del presupuesto a nivel estatal también generan demoras en el abastecimiento. La coordinadora regional de IMSS-Bienestar, Lourdes Lliteras Cardín, explicó que el hospital sigue operando, pero se requiere ajustar la logística y reorganizar la movilidad interna para garantizar la atención médica.
El hospital atiende a más de 64 comunidades y recibe pacientes de municipios como Escárcega y Candelaria, lo que incrementa la demanda de servicios. A pesar de los esfuerzos, el hospital sigue enfrentando carencias, incluyendo la falta de aire acondicionado en los quirófanos y la dependencia de otras instituciones para realizar procedimientos quirúrgicos.
La remodelación del hospital es parte del plan del IMSS-Bienestar, que busca fortalecer la infraestructura, equipamiento y personal médico. Sin embargo, la falta de recursos y la burocracia han retrasado el proyecto, generando frustración en la comunidad carmelita.






