En los últimos tiempos, ha surgido un fenómeno social que ha generado curiosidad y debate: los therians, personas que se identifican con animales. Estos individuos, en su mayoría jóvenes, afirman sentir una conexión profunda y espiritual con un animal específico, lo que se refleja en su comportamiento y estilo de vida.
Los therians no se consideran simplemente personas que imitan a animales, sino que creen que su esencia interior es la de un animal. Utilizan máscaras, colas y otros accesorios para expresar su identidad animal y se reúnen en parques y plazas para interactuar con otros therians.
Según expertos, este fenómeno no es nuevo, pero ha ganado visibilidad en las redes sociales, donde los therians comparten sus experiencias y se conectan con otros que comparten sus intereses. La psicóloga Camila Navarrete explica que «el fenómeno therian puede comprenderse principalmente como una forma de exploración identitaria».
Aunque algunos ven este fenómeno como una forma de expresión creativa, otros lo consideran un trastorno psicológico. Sin embargo, los expertos coinciden en que no se trata de un problema en sí mismo, sino que puede ser una forma de encontrar pertenencia y significado en la vida.
Los therians se diferencian de los furries, que son personas que se disfrazan de animales antropomórficos como forma de entretenimiento. Los therians, por otro lado, creen que su identidad animal es una parte integral de quiénes son.
A medida que este fenómeno sigue creciendo, es importante entender y respetar las identidades de los therians, al mismo tiempo que se promueve la conciencia y el diálogo sobre este tema.






