PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que no considera necesario que la Fiscalía General de la República (FGR) inicie una investigación contra el exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer, tras las afirmaciones contenidas en su libro Ni venganza ni perdón sobre presuntos financiamientos irregulares a integrantes de Morena.
Durante su conferencia matutina de este martes 17 de febrero en Palacio Nacional, la mandataria fue cuestionada sobre la posibilidad de que la Fiscalía indague a Scherer por su papel durante el sexenio anterior. En respuesta, Sheinbaum sostuvo que no ve motivos para abrir un proceso y, en cambio, insistió en que las investigaciones deben mantenerse sobre Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón, actualmente preso en Estados Unidos.
Sheinbaum subrayó que el caso García Luna representa, a su juicio, el ejemplo más claro de un periodo marcado por la impunidad, al recordar que durante seis años encabezó la política de seguridad pese a sus vínculos con el narcotráfico, ya acreditados por autoridades estadounidenses.
La presidenta puntualizó que, si la FGR o el Gabinete de Seguridad detectan pruebas que relacionen a servidores públicos con delincuencia organizada o actos de corrupción, se debe proceder sin excepciones. Como referencia, mencionó casos recientes de autoridades municipales investigadas y detenidas en distintas entidades del país.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que su gobierno no protege a ninguna persona y que no existe contubernio con actores políticos o criminales. Añadió que no tiene previsto leer el libro de Scherer y enfatizó que cualquier señalamiento debe estar respaldado por pruebas: “Si se encuentra evidencia, se actúa; cero impunidad”, concluyó.






