PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ignacio Mier Velazco, informó que fue cerrado de manera definitiva el salón de belleza que operaba dentro de la Cámara Alta, con el objetivo de evitar distracciones y polémicas ajenas al trabajo legislativo.
El también coordinador parlamentario explicó que la decisión busca que la atención ciudadana se concentre en la labor sustantiva del Senado de la República, y no en temas que, aunque internos, generaron controversia pública.
Mier Velazco precisó que durante la actual legislatura el funcionamiento del espacio no implicó erogaciones adicionales de recursos públicos, ya que el mobiliario utilizado —un sillón, un espejo y una estación de lavado— provenía de administraciones anteriores. El valor estimado de estos artículos, adquiridos años atrás, asciende a cerca de 37 mil pesos.
Sobre la operación del lugar, se detalló que los servicios tenían costos que iban de los 100 a los 500 pesos, no existía contrato ni pago de renta, y los ingresos eran percibidos directamente por la encargada, a partir de pagos realizados por las propias senadoras. El servicio se ofrecía únicamente durante los días de sesión, martes y miércoles.
El legislador lamentó que la trabajadora del establecimiento resultara afectada económicamente tras la difusión del caso, al señalar que se trata de una madre de familia que perdió su fuente de ingresos a raíz del interés mediático generado.
En paralelo, el presidente de la Junta de Coordinación Política anunció un compromiso para reforzar la transparencia en el manejo de los recursos del Senado, incluyendo la revisión y difusión detallada del uso del presupuesto anual de aproximadamente 5 mil millones de pesos que recibe la institución.






