PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Entre simbolismo, tradición y entusiasmo colectivo, Campeche dio el banderazo inicial a su Carnaval 2026 con la realización del tradicional Funeral del Mal Humor, ceremonia que marca el arranque formal de una de las celebraciones más emblemáticas del estado. La actividad reunió a habitantes y visitantes en un ambiente cargado de identidad cultural y sentido comunitario.
Este acto ritual representa el abandono de las preocupaciones y la tristeza, dando paso a días de convivencia, música y color. Más allá de su carácter festivo, el Funeral del Mal Humor es una expresión del espíritu resiliente del pueblo campechano, que año con año reafirma su vocación por preservar sus costumbres.
El Obelisco de los Marinos fue el punto de encuentro donde se llevó a cabo la tradicional Quema del Mal Humor. Entre aplausos, música y alegría, el fuego consumió simbólicamente las penas colectivas, marcando el inicio de un periodo dedicado a la celebración y al encuentro social. Este momento representa el cierre de la rutina diaria y la apertura de una etapa dominada por el gozo y la participación ciudadana.
Tras el ritual, las calles cobraron vida con el Gallo de la Alegría, un recorrido festivo que llenó la capital de ritmo y movimiento. Comparsas, músicos y asistentes dieron forma al primer desfile del carnaval, confirmando que la fiesta ya está en marcha y extendiendo la invitación a disfrutar de las actividades que se desarrollarán en los próximos días.






