En Veracruz, varios tragatormentas se encuentran en mal estado, lo que representa un riesgo para la seguridad de los ciudadanos. Uno de los casos más destacados es el de un tragatormentas en la colonia Patricio Chirinos de Boca del Río, que ha causado lesiones a algunos habitantes de la zona.
La falta de mantenimiento y la ineficiencia en la gestión de los recursos públicos han contribuido a la degradación de estos sistemas de drenaje. La situación se agrava en zonas como el norte de Veracruz, donde las carreteras y vías de comunicación también se encuentran en pésimas condiciones, lo que dificulta la respuesta a emergencias y la atención a los afectados.
Es urgente que las autoridades tomen medidas para reparar y mantener los tragatormentas, así como para implementar planes de prevención y respuesta a desastres naturales. La seguridad de la población veracruzana depende de la acción efectiva de los gobiernos.






