PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El empresario tequilero Adrián Corona, presidente del Grupo Corona, fue localizado sin vida el pasado 29 de diciembre en el municipio de Atenguillo, en la región occidental de Jalisco, luego de haber sido privado de la libertad días antes, confirmó la Fiscalía del Estado.
Según los reportes oficiales, Corona viajaba hacia Puerto Vallarta acompañado de su pareja y sus hijos el 27 de diciembre, cuando su vehículo fue interceptado por un grupo de hombres armados en el punto conocido como Crucero Volcanes, sobre la carretera hacia Talpa de Allende. Los agresores despojaron de sus pertenencias al resto de la familia y se llevaron por la fuerza al empresario.
A pesar del despliegue de operativos de búsqueda por parte de las autoridades estatales, no se registró ninguna exigencia de rescate durante los días siguientes. Dos días después de la agresión, el cuerpo de Corona fue encontrado a un costado de la carretera, cerca del sitio de la privación de la libertad.
La Fiscalía detalló que el cadáver presentaba huellas de violencia, golpes y lesiones producidas por proyectiles de arma de fuego, lo que apunta a un homicidio directo.
Tras los dictámenes periciales y genéticos, los restos del empresario fueron entregados a sus familiares el 1 de enero para los servicios funerarios correspondientes. Actualmente, la Vicefiscalía en Investigación Regional mantiene una carpeta abierta para esclarecer los hechos y localizar a los responsables.
Adrián Corona era ampliamente conocido en Jalisco por su papel al frente de Grupo Corona, una empresa familiar con reconocimiento en la producción, comercialización y promoción de tequila y mezcal de alta calidad, con presencia en mercados tanto nacionales como internacionales.
Este caso ha generado consternación en el sector empresarial y entre las comunidades de la Sierra Occidental de Jalisco, donde Corona tenía profundas raíces.






