PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el mandatario estadounidense Donald Trump sostuvieron este viernes su primera reunión cara a cara, un encuentro largamente esperado que permitió retomar directamente la agenda comercial entre ambos países en un momento clave para la revisión del T-MEC.
El diálogo se llevó a cabo en el Kennedy Center, en el marco del sorteo de la Copa Mundial 2026, evento del que México, Estados Unidos y Canadá serán anfitriones. Aunque la actividad deportiva acaparó la atención pública, la conversación privada se centró en los aranceles aplicados por la administración estadounidense y en la necesidad de garantizar certidumbre económica antes de la revisión del tratado comercial.
A la reunión también asistió el primer ministro canadiense, Patrick Carney, quien mantuvo un rol secundario, pero permitió reforzar la visión trilateral del acuerdo que rige el comercio norteamericano.
Relanzan diálogo tras meses de tensiones
Sheinbaum y Trump habían sostenido múltiples conversaciones telefónicas desde 2024, principalmente en torno a los aranceles del 25% a productos automotrices y del 50% al acero y aluminio. Sin embargo, el encuentro presencial se había pospuesto desde junio, cuando una cita prevista durante la cumbre del G7 fue cancelada por tensiones en Medio Oriente que obligaron a Trump a volver a Washington.
El encuentro de este viernes permitió desbloquear la agenda. “Acordamos seguir trabajando juntos en temas comerciales con nuestros equipos”, declaró Sheinbaum tras la reunión, destacando un tono constructivo y la oportunidad económica que representa la Copa Mundial para los tres países.
T-MEC en la mira
Estados Unidos prevé impulsar ajustes al T-MEC antes de la revisión programada para 2026, especialmente en sectores estratégicos. Funcionarios norteamericanos señalaron que el objetivo es modernizar disposiciones específicas sin alterar la estructura del acuerdo vigente.
Para México, evitar nuevos gravámenes sigue siendo una prioridad. El país busca mantener la competitividad regional en la industria automotriz y contener el impacto de los aranceles al acero y aluminio, que continúan afectando cadenas de producción.
Migración y seguridad, temas secundarios
Aunque ambos mandatarios han tenido diferencias públicas en temas migratorios y de seguridad, estos asuntos no dominaron la agenda esta vez. La prioridad fue enviar una señal de estabilidad económica y reforzar la integración productiva de Norteamérica.
Una relación marcada por altibajos
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Noviembre 2024: primera llamada formal tras la elección de Trump.
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Enero 2025: amenaza de nuevos aranceles; posteriormente se acuerda una pausa.
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Marzo 2025: se intensifica el diálogo técnico para evitar gravámenes.
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Junio 2025: se cancela la reunión prevista en el G7.
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Agosto 2025: EU otorga una extensión que evita tarifas del 25% a exportaciones mexicanas.
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Octubre 2025: continúan negociaciones ante nuevos aranceles sectoriales.
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Noviembre 2025: aumentan las conversaciones por la revisión del T-MEC.
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Diciembre 2025: Sheinbaum y Trump finalmente se reúnen en Washington.
El encuentro abre una nueva etapa en la relación bilateral, en la que ambos gobiernos buscan equilibrar sus diferencias políticas mientras avanzan en un componente clave para la estabilidad económica regional: el comercio.






