PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) anunció esta semana el inicio de la construcción de un nuevo tramo del muro fronterizo con México, que comprenderá 11 kilómetros de longitud con barras de acero de más de 30 metros de alto.
En un recorrido realizado por reporteros sobre la carretera de Anapra hacia Santa Teresa, del lado mexicano en Ciudad Juárez y del lado estadounidense en Nuevo México, se pudo observar maquinaria, camionetas y trabajadores que participan en las obras. Las actividades se concentran cerca del cruce internacional Jerónimo–Santa Teresa, en las inmediaciones de la Asociación Ganadera de Ciudad Juárez.
Además de los trabajos de construcción, se reportó la presencia de vehículos blindados del Ejército de Estados Unidos, que realizan tareas de reforzamiento en la zona. También se instalarán barreras adicionales detrás del muro ya existente como parte de la estrategia de seguridad.
El CBP informó que esta ampliación del muro se está llevando a cabo en sectores estratégicos como San Diego, Yuma, Tucson, El Paso y el Valle del Río Grande, con más de 137 kilómetros en planificación o construcción. “¡La frontera se está asegurando!”, enfatizó el organismo a través de su cuenta oficial en X (antes Twitter).
Esto ocurre a pesar de que desde enero se ha registrado una disminución en el flujo migratorio en la zona de El Paso y Ciudad Juárez. Según constató este medio, la presencia de migrantes en albergues y comedores comunitarios era mínima, y los pocos que permanecen allí se encuentran a la espera de una resolución a su situación migratoria.
Cabe recordar que en enero de este año, con el inicio del nuevo mandato de Donald Trump, fue eliminada la aplicación CBPOne, una plataforma que facilitaba la solicitud de asilo en la frontera, lo que ha generado incertidumbre entre los migrantes que esperan una alternativa para cruzar legalmente.






