PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó este martes que la nueva Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión represente una amenaza de espionaje o censura por parte del gobierno federal. Durante su conferencia matutina, aseguró que la reforma no vulnera los derechos de los ciudadanos ni modifica artículos relacionados con la privacidad.
La iniciativa fue aprobada en lo general el pasado 28 de junio en el Senado con el respaldo de Morena, sus aliados y Movimiento Ciudadano, sumando 77 votos a favor y 30 en contra. La oposición, integrada principalmente por el PRI y el PAN, manifestó su inconformidad al considerar que persisten elementos que permitirían vigilancia indebida y limitación a la libertad de expresión.
Una de las principales transformaciones que contempla el dictamen es la desaparición del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la creación de una nueva entidad reguladora: la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), encabezada por José Antonio Peña Merino.
Peña Merino aclaró que el artículo 183 del nuevo dictamen mantiene el mismo contenido que la versión vigente desde 2014, aprobada en su momento por el PRI y el PAN. Según explicó, este artículo obliga a los concesionarios a colaborar con las autoridades judiciales y de seguridad, siempre bajo orden escrita, fundada y emitida por una autoridad competente.
Además, enfatizó que ni la Agencia ni el nuevo regulador tendrán acceso directo a los datos de usuarios, y que la colaboración con autoridades seguirá un procedimiento legalmente establecido.
La reforma también ha generado debate a raíz de una serie de mensajes televisivos en Estados Unidos donde se criminalizaba a personas migrantes, lo cual llevó al Gobierno mexicano a promover ajustes regulatorios en medios de comunicación.
Por ahora, el dictamen continuará su análisis en la Cámara de Diputados.






