PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La noche del lunes 17 de junio, fue asesinado Antonio Huesca Figueroa, director del Centro de Reinserción Social (CERESO) de Tuxpan, Veracruz, mientras se encontraba dentro de un vehículo en el centro de la cabecera municipal.
De acuerdo con los primeros reportes, el ataque ocurrió alrededor de las 22:00 horas en la avenida Garizurieta, entre las calles Fausto Vega Santander y Arteaga. Testigos señalan que sujetos armados interceptaron al funcionario y le dispararon en repetidas ocasiones antes de huir del lugar.
El homicidio provocó una fuerte movilización de elementos de Seguridad Pública y cuerpos de emergencia, quienes desplegaron un operativo en la zona para dar con los responsables. Sin embargo, hasta el momento no se reportan personas detenidas.
Fuentes locales señalan que desde marzo, Huesca Figueroa habría recibido amenazas anónimas, incluyendo la colocación de una manta con mensajes alusivos a su persona y escritos intimidatorios, aunque se desconoce si estos hechos fueron formalmente denunciados ante las autoridades.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz aún no ha emitido un comunicado oficial sobre el caso, aunque se espera que en las próximas horas se informe sobre los avances en las investigaciones.
Este crimen se suma a la creciente preocupación por la seguridad de funcionarios penitenciarios en el país, así como por los niveles de violencia en la entidad.






