PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Un nuevo caso de bullying se ha reportado en la Escuela Secundaria Federal número 3, donde un estudiante sufrió traumatismo craneal y hemorragia cerebral tras ser agredido por un compañero dentro del aula. La madre del menor afectado, Fabiola Robles Hernández, denunció públicamente el incidente y exigió mayor atención de las autoridades escolares.
De acuerdo con el testimonio de la madre, su hijo inicialmente mencionó que había sufrido una caída en la escuela, pero tras indagar más a fondo, se descubrió que la lesión fue producto de una agresión en la que un compañero supuestamente le aplicó técnicas de judo. El menor comenzó a presentar fuertes dolores de cabeza y, tras ser atendido por médicos, se determinó que tenía una hemorragia cerebral, por lo que fue hospitalizado durante dos días.
«Él estuvo internado, inició con dolores de cabeza desde el 25 de febrero. Lo llevé con distintos médicos y el lunes lo atendieron en el seguro social, donde nos informaron que tenía una hemorragia cerebral. Se le realizó una tomografía y se confirmó la inflamación en su cerebro», relató Robles Hernández.
El estudiante deberá permanecer en reposo y evitar cualquier actividad física mientras se recupera. Como parte de los acuerdos alcanzados, los padres del agresor se comprometieron a cubrir los gastos médicos del menor, incluidas las consultas con un neurólogo y la compra de medicamentos.
Por su parte, la directora del plantel, María Elvia García Herrera, afirmó que desconocía la situación hasta que se viralizó un video en redes sociales denunciando el caso. «Nos enteramos apenas esta mañana y ya se está procediendo conforme al protocolo, citando a los padres de familia para tomar las medidas correspondientes», señaló la directiva.
Este es el segundo caso de bullying reportado recientemente en la Secundaria Federal número 3, lo que ha generado preocupación entre los padres de familia y ha puesto en evidencia la necesidad de reforzar las medidas de seguridad y supervisión dentro de las aulas. Se espera que las autoridades educativas tomen cartas en el asunto para prevenir nuevos episodios de violencia escolar.






