PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este martes la actuación de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras la muerte de Renee Nicole Good, ocurrida durante un operativo realizado el pasado 7 de enero en Mineápolis, Minnesota.
En una entrevista con CBS News, el mandatario se refirió a la víctima como una persona que actuó de manera “muy dura” durante su encuentro con las autoridades migratorias. Aunque reconoció que “probablemente era una buena persona”, Trump señaló que su comportamiento fue “muy rudo” durante el operativo.
Las declaraciones se dieron luego de que el entrevistador le preguntara qué mensaje enviaría al padre de la mujer, fallecida tras recibir disparos de un agente del ICE durante la intervención.
Al concluir su respuesta, el presidente reiteró su respaldo a los agentes migratorios y aseguró que el ICE está haciendo un “gran trabajo” al detener a “miles de criminales ilegales de muchas nacionalidades”.
Demanda contra la Administración Trump
A inicios de esta semana, el estado de Minnesota presentó una demanda contra la Administración Trump por el operativo que culminó con la muerte de Good. En la querella, las autoridades estatales denunciaron que “miles de agentes enmascarados y armados han atormentado a las Twin Cities mediante redadas militarizadas y detenciones peligrosas, ilegales e inconstitucionales en espacios públicos”, incluidos hospitales y escuelas.
El documento hace referencia directa al tiroteo que provocó la muerte de Renee Nicole Good, de 37 años, y solicita la suspensión de las operaciones del ICE en Minnesota, argumentando que el estado tiene la autoridad soberana e “inviolable” para proteger la salud y el bienestar de sus residentes.
Crece rechazo al ICE
En medio de la controversia, una encuesta realizada por YouGov y The Economist reveló que el 46% de los estadounidenses apoya la abolición del ICE, tras el caso de Good. El sondeo recabó las respuestas de 1,602 personas mediante entrevistas virtuales realizadas durante los tres días posteriores a la muerte de la mujer.






