La reciente escalada de tensión entre Estados Unidos y Venezuela ha generado preocupación sobre la posible pérdida de la sede del Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá. Aunque no hay un comunicado oficial de la FIFA, el artículo 76 del Código Disciplinario de la FIFA establece que el organismo puede sancionar a un país por acciones que atenten contra los fines estatutarios de la FIFA.
La FIFA ha tenido respuestas dispares en situaciones similares, como la suspensión de Rusia por la invasión a Ucrania. Sin embargo, el estrecho vínculo entre el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugiere que la situación podría manejarse de manera diferente.
La decisión final recae en la FIFA, y por ahora, no hay cambios en la planificación del torneo






