PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Rusia lanzó un ataque aéreo de gran escala contra Ucrania que dejó al menos cuatro personas muertas, 25 heridas y severos daños en infraestructura civil y energética, principalmente en Kiev. Durante la ofensiva, que se prolongó por casi cinco horas, las fuerzas rusas emplearon por primera vez un misil balístico hipersónico Oréshnik, el cual impactó en la ciudad occidental de Leópolis.
De acuerdo con la primera ministra ucraniana, Yulia Sviridenko, el ataque combinó el lanzamiento de 36 misiles y 242 drones, dirigidos contra zonas residenciales y puntos estratégicos de varias ciudades del país. Aunque la defensa aérea logró interceptar la mayoría de los proyectiles, se confirmaron impactos en al menos 19 ubicaciones.
En la capital ucraniana, 29 sitios resultaron afectados, lo que llevó a las autoridades locales a calificar el bombardeo como uno de los más complejos enfrentados por Kiev, en parte por las condiciones climáticas adversas, informó Timur Tkachenko, jefe de la Administración Militar de la Ciudad. El saldo preliminar incluye daños en alrededor de 50 edificios, en su mayoría viviendas, así como en cuatro centros educativos.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, condenó la ofensiva y destacó que uno de los fallecidos era un rescatista que perdió la vida tras un segundo impacto mientras atendía una emergencia en un edificio residencial. También reportó afectaciones a un inmueble de la embajada de Catar, país que ha participado en gestiones humanitarias para la liberación de prisioneros.
Por su parte, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, señaló que cerca de seis mil edificios de departamentos quedaron sin calefacción, además de registrarse cortes en el suministro de agua. La empresa energética DTEK informó que aproximadamente 417 mil hogares se quedaron sin electricidad en cuatro distritos de la capital.
Las autoridades ucranianas continúan evaluando los daños mientras avanzan las labores de emergencia y restablecimiento de servicios básicos.






