Expertos en salud y medio ambiente instan al gobierno mexicano a prohibir el uso del glifosato, un herbicida ampliamente utilizado en la agricultura, debido a sus riesgos para la salud humana y el medio ambiente. Estudios han encontrado residuos de glifosato en agua, personas y orina de niños y adolescentes, y se ha relacionado con daños a los sistemas renal, hepático, nervioso y reproductivo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó al glifosato como posible cancerígeno en 2015. A pesar de esto, el gobierno mexicano no ha tomado medidas efectivas para prohibir su uso. Expertos argumentan que la prohibición del glifosato es necesaria para proteger la salud pública y el medio ambiente.






