PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El sector restaurantero de Cancún enfrenta un cierre de año complicado, a pesar de que en la segunda semana de diciembre se registró un repunte de hasta 85% en la ocupación de los centros de consumo, lo que representó un respiro temporal tras un 2025 adverso para la industria.
Julio Villarreal Zapata, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en Quintana Roo, señaló que las fiestas decembrinas ayudan a aliviar la presión económica, aunque no logran compensar las pérdidas acumuladas durante el año.
Indicó que la primera semana de diciembre fue particularmente baja en afluencia, mientras que el aumento llegó hasta la segunda semana; sin embargo, el balance anual continúa siendo negativo.
De acuerdo con Canirac, durante 2025 el sector registró una caída de entre 12 y 17% en ingresos en comparación con 2024, lo que se tradujo en pérdidas de doble dígito aun considerando las cenas de Navidad y Año Nuevo.
Villarreal Zapata advirtió que el panorama para 2026 no es más alentador, debido a los incrementos previstos en salarios y cargas fiscales, así como a la disminución del poder adquisitivo de la población.
La difícil situación provocó el cierre definitivo de al menos 15 restaurantes en la zona norte de Quintana Roo. Algunos negocios optaron por reducir su operación y cambiarse a locales más pequeños, pero en general el año cerró con más clausuras que aperturas.
Ante este escenario, a finales de noviembre la Canirac buscó acercamientos con Nacional Financiera para gestionar esquemas de crédito que permitan a los restauranteros cumplir con compromisos de fin de año, como aguinaldos y obligaciones fiscales.






