PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El Gobierno de Quintana Roo inició el procedimiento para obtener la Declaración de Protección de la Indicación Geográfica de la Miel de Abeja Melipona del Corredor de la Zona Maya, con el objetivo de salvaguardar un producto emblemático de origen ancestral y alto valor cultural.
La solicitud fue presentada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) por la secretaria de Gobierno del estado, María Cristina Torres Gómez, y fue publicada este 10 de febrero en el Diario Oficial de la Federación (DOF) como parte del trámite legal correspondiente.
De acuerdo con la información oficial, la miel protegida es producida por abejas sin aguijón, principalmente de la especie Melipona beecheii, conocida en lengua maya como xunán kab, o “señora abeja”. Esta práctica se conserva de manera tradicional en comunidades mayas del centro y sur de Quintana Roo.
Se trata de un producto natural con características únicas, resultado de la transformación del néctar y secreciones vegetales de la flora regional, mediante procesos biológicos y enzimáticos que se desarrollan dentro del nido de estas abejas nativas. Su valor no solo radica en sus propiedades, sino también en el conocimiento ancestral que sustenta su producción.
La meliponicultura se practica principalmente en los municipios de Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos y Tulum, zona donde se concentra el corredor maya del estado y donde persiste esta actividad como parte de la identidad comunitaria.
El expediente de la solicitud puede ser consultado en la Dirección Divisional de Marcas del IMPI, en la Ciudad de México. La publicación en el DOF aclara que este acto no representa aún una resolución sobre la procedencia de la petición.
Asimismo, se establece un plazo de dos meses para que terceros que acrediten interés legal presenten por escrito observaciones u objeciones, conforme a lo dispuesto en la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, acompañando las pruebas correspondientes.
Con este proceso, Quintana Roo busca reconocer y proteger oficialmente un producto que forma parte del patrimonio biocultural del pueblo maya y fortalecer su valor económico y social en las comunidades productoras.





