PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Petróleos Mexicanos (Pemex) anunció su intención de regresar al mercado bursátil nacional mediante una oferta pública de certificados bursátiles, con la que busca captar hasta 31 mil 500 millones de pesos, equivalentes a cerca de 1 mil 800 millones de dólares, como parte de su estrategia para refinanciar compromisos financieros de corto plazo.
De acuerdo con la información difundida a inversionistas, la empresa productiva del Estado planea emitir hasta 315 millones de certificados, cada uno con un valor nominal de 100 pesos, dentro de un programa autorizado por un monto máximo de 100 mil millones de pesos, o su equivalente en unidades de inversión.
La colocación será una oferta pública primaria en el mercado mexicano, denominada en moneda nacional, con un plazo aproximado de cinco años, y vencimiento estimado entre marzo y abril de 2031.
Los instrumentos ofrecerán rendimientos variables, ligados a la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) de fondeo, con pagos de intereses cada 28 días.
Pemex precisó que los recursos obtenidos se utilizarán principalmente para cubrir pasivos financieros que vencen en 2026, en un contexto marcado por su elevada carga de deuda y la necesidad de mejorar su perfil financiero.
Los certificados serán de tipo quirografario, es decir, no contarán con garantías específicas, y su respaldo estará sustentado en los flujos de ingresos de la empresa y en eventuales operaciones de refinanciamiento.
La emisión recibió las máximas calificaciones crediticias en el ámbito nacional, con “AAA.mx” por parte de Moody’s Local México y “HR AAA” con perspectiva estable otorgada por HR Ratings, lo que refleja una alta capacidad de pago dentro del mercado local.
El proceso se realizará mediante un esquema de cierre de libro, con la participación de instituciones financieras como Banorte, BBVA México, Santander, Scotiabank, Monex y Ve por Más.
Este movimiento se da a pocos meses de que el gobierno de Claudia Sheinbaum presentara el Plan Estratégico de Pemex 2025-2030, cuyo objetivo central es reducir el endeudamiento de la petrolera y fortalecer su capacidad para cubrir amortizaciones con ingresos propios.
Para analistas, la operación confirma que la presión financiera persiste. Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base, señaló que el regreso de Pemex a la Bolsa resulta llamativo tras las recientes inyecciones de capital y apoyos gubernamentales.
“Esto muestra que el nivel de estrés financiero no ha disminuido de manera significativa; el endeudamiento sigue siendo muy alto”, explicó en entrevista con EFE.
La especialista advirtió que, si Pemex retoma de forma constante el financiamiento bursátil, será clave evitar que el respaldo gubernamental continúe absorbiendo recursos de las finanzas públicas, ya que ello podría prolongar el ciclo de endeudamiento de la empresa.






