PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Una diputada del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) presentó una iniciativa para despenalizar la muerte asistida en México, dirigida a personas mayores de 18 años que la soliciten de manera expresa y por escrito, bajo criterios médicos, legales y bioéticos.
La propuesta, impulsada por la legisladora Naty Poob Pijy Jiménez Vásquez, plantea reformas a la Ley General de Salud y al Código Penal Federal para permitir que la muerte asistida no sea considerada delito ni genere responsabilidad civil, siempre que se realice conforme a los lineamientos que emita la Secretaría de Salud.
El proyecto establece que toda solicitud deberá ser evaluada por un Comité de Bioética, el cual determinará si la persona cuenta con la capacidad para decidir y si procede el procedimiento. Además, la Secretaría de Salud será la encargada de definir requisitos, formatos, protocolos y tiempos de reflexión previos a la autorización y ejecución.
La iniciativa contempla tanto la eutanasia como el suicidio asistido. En el primer caso, el procedimiento sería realizado directamente por personal médico autorizado; en el segundo, el médico proporcionaría los medios para que el paciente lleve a cabo el acto por sí mismo. En ambos supuestos, se requeriría la aprobación de la autoridad competente.
El documento también reconoce el derecho del personal médico a la objeción de conciencia. En caso de que un profesional se niegue a participar, la institución de salud deberá asignar a otro médico que no sea objetor para garantizar la atención solicitada.
Aunque actualmente la legislación mexicana prohíbe expresamente la eutanasia y el suicidio asistido, la diputada argumentó que existe un amplio respaldo social para abrir el debate. Citó datos de la Encuesta Nacional de Opinión sobre el Derecho a Morir con Dignidad 2022, donde más de dos terceras partes de los encuestados se manifestaron a favor de permitir que personas con enfermedades terminales puedan decidir adelantar su muerte en condiciones reguladas.
La legisladora subrayó que varios países ya cuentan con marcos legales o resoluciones judiciales que permiten la muerte asistida, y consideró que México debe avanzar en una discusión seria y ética que priorice la dignidad, la autonomía y los derechos de los pacientes.
La iniciativa fue turnada a comisiones, donde será analizada y debatida antes de determinar si avanza en el proceso legislativo.






