PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El exgobernador Manuel Andrade expresó su preocupación por el desorden registrado en actividades recientes de la Feria Tabasco, como el desfile de carros alegóricos y el concierto de La Arrolladora en el Foro Tabasco.
Andrade aseguró que el problema va más allá de errores logísticos, y lo atribuyó a una cultura de permisividad impulsada —según él— desde el propio gobierno estatal.
“Se ha sembrado la idea de que si la multitud lo desea, se puede pasar por alto cualquier norma. Que si la música es buena o la fiesta es grande, el caos se vuelve aceptable”, declaró.
El también exdiputado lamentó que espacios que deberían celebrar el orgullo tabasqueño estén marcados por actos de violencia, consumo desmedido de alcohol y falta de control, ante la aparente indiferencia de las autoridades.
“Ya lo vimos con el desfile de carros alegóricos: familias retirándose, jóvenes en peleas y escenas que lejos de enaltecer a Tabasco, lo dejan mal parado. Lo preocupante es que no hay respuesta institucional. Si no se imponen límites, entonces se gobierna desde la omisión”, apuntó.
Andrade finalizó señalando que la fiesta debe recuperar su esencia: un espacio de tradición, unidad y celebración del talento local, y que no se puede permitir que esta se convierta en un símbolo de decadencia.






