Lydia “N”, joven cuya desaparición en el estado de Puebla generó bloqueos carreteros y protestas sociales, fue localizada con vida por autoridades ministeriales. No obstante, el caso tomó un giro inesperado luego de que la Fiscalía estatal confirmara que no existía evidencia de que estuviera embarazada, contrario a lo señalado inicialmente por sus familiares.
La localización ocurrió la tarde del jueves 22 de enero en el municipio de Tepetixtla, Estado de México, a donde la joven se habría trasladado por decisión propia, de acuerdo con la versión oficial.
La denuncia por su desaparición fue presentada el 18 de enero en el municipio de Acajete, lo que activó un operativo de búsqueda que incluyó al menos 50 acciones de investigación, entre ellas entrevistas con familiares y personas cercanas, análisis de registros telefónicos y revisión de cámaras de videovigilancia.
El caso generó una fuerte movilización social, ya que allegados a Lydia aseguraban que había sido privada de la libertad y que se encontraba embarazada, versión que detonó manifestaciones y bloqueos en distintos puntos de la entidad.
Sin embargo, tras su localización, la Fiscal General del Estado de Puebla, Idamis Pastor Betancourt, confirmó que la joven se encontraba en buen estado de salud y sin indicios de un embarazo reciente.
“Fue ubicada alrededor de las cuatro de la tarde en Tepetixtla. Está sana y no presenta datos que confirmen un embarazo”, declaró la funcionaria a medios locales.
Aunque se estableció que la joven abandonó su domicilio de manera voluntaria, la Fiscalía informó que las investigaciones continuarán, particularmente para esclarecer las inconsistencias detectadas, luego de que se revelara que Lydia acudía sola a supuestas consultas médicas relacionadas con un embarazo que finalmente no fue acreditado.






