La filtración de un video que muestra el asesinato del periodista Carlos Castro en Poza Rica, Veracruz, ha generado una ola de indignación en la sociedad veracruzana y en el gremio periodístico. Castro, de 26 años, fue asesinado a balazos el pasado 8 de enero en un restaurante de la colonia Cazones, donde se encontraba con familiares.
La Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP) y organizaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF) han condenado el crimen y exigido una investigación exhaustiva y transparente. La Fiscalía General del Estado de Veracruz ha abierto una carpeta de investigación, pero hasta el momento no se han reportado detenciones.
La muerte de Castro es un duro golpe a la libertad de expresión en México, un país considerado uno de los más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo.






