PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El sur del Caribe mexicano comienza a posicionarse como un destino de interés para el turismo canadiense, particularmente en zonas como Bacalar, gracias a recomendaciones directas entre viajeros, lo que representa una oportunidad para fortalecer un perfil turístico alineado con la vocación sostenible y de descanso que busca la región.
Así lo dio a conocer Raúl Andrade Angulo, presidente de la Asociación de Hoteles del Centro y Sur de Quintana Roo, quien informó que recientemente empresarios turísticos de Chetumal y Bacalar sostuvieron encuentros con representantes del consulado de Canadá con el objetivo de explorar mecanismos de colaboración y promoción.
De acuerdo con el líder hotelero, los visitantes provenientes de Canadá destacan por su comportamiento respetuoso, su interés en el cuidado del medio ambiente y su preferencia por destinos tranquilos, características que encajan con la oferta natural y cultural de localidades como Chetumal y el Pueblo Mágico de Bacalar.
Durante las reuniones se destacó que la región centro-sur del estado, que incluye destinos como Mahahual y Felipe Carrillo Puerto, cuenta con una amplia diversidad de atractivos históricos, culturales y naturales, además de condiciones de seguridad que resultan atractivas tanto para turistas de corta estancia como para jubilados extranjeros que buscan establecerse de forma permanente.
Ante este panorama, Andrade Angulo adelantó que se planteará al Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo la asignación de recursos específicos para promover el sur del estado en el mercado canadiense, en coordinación con autoridades consulares, el sector hotelero organizado y agencias mayoristas de ese país.
Por su parte, representantes del consulado canadiense compartieron que, en meses recientes, han recibido comentarios positivos de ciudadanos que han visitado el sur de Quintana Roo, quienes resaltan la calidad de los servicios, el entorno social y la hospitalidad de las comunidades locales.
Asimismo, señalaron que en Bacalar ya existe una pequeña comunidad de jubilados canadienses que ha decidido establecerse en la zona, atraída por la riqueza natural, la identidad cultural y el trato cálido de la población, factores que fortalecen el potencial de la región como destino residencial y turístico de largo plazo.






