PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó este jueves en aguas del Caribe al buque tanquero Veronica, en lo que representa la sexta incautación de este tipo desde diciembre de 2025 en el marco del bloqueo marítimo impuesto por Washington sobre el comercio de petróleo vinculado a Venezuela.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, informó que un equipo táctico abordó el petrolero en una operación coordinada con los departamentos de Defensa, Estado y Justicia, cumpliendo con lo que describió como una acción “impecable y conforme al derecho internacional”.
De acuerdo con lo señalado por la funcionaria, Veronica había estado navegando previamente por aguas venezolanas y operaba “en desacato” a la cuarentena establecida por el gobierno del presidente Donald Trump para los buques sancionados en el Caribe.
Esta acción se inscribe en una campaña más amplia de Estados Unidos para hacer cumplir las sanciones sobre exportaciones petroleras venezolanas, dentro del contexto de tensiones crecientes desde finales de 2025.
Las autoridades han descrito al Veronica y otros petroleros incautados como parte de una llamada “flota fantasma”, formada por buques que buscan evadir el bloqueo mediante cambios de bandera y otras tácticas para transportar crudo sancionado.
Hasta el momento no se han reportado enfrentamientos durante la operación ni detalles públicos sobre el destino preciso de la embarcación tras su incautación, aunque la acción se produce en medio de la presión internacional sobre el comercio petrolero venezolano y tras recientes movimientos políticos entre Estados Unidos y actores de la oposición venezolana.






