El boxeador estadounidense Gervonta Davis fue detenido el miércoles en Miami por acusaciones de agresión, detención ilegal e intento de secuestro. La orden de arresto se emitió el 14 de enero en relación con un incidente ocurrido el 27 de octubre en un club nocturno de Miami Gardens, donde trabajaba la víctima, su exnovia Courtney Rossell.
Según la denuncia, Davis agarró a Rossell por el pelo y el cuello, y la arrastró por el club hasta el estacionamiento, donde la agredió físicamente. La policía revisó las imágenes de las cámaras de seguridad del club, que corroboran la versión de la víctima.
Davis, de 31 años, es un excampeón mundial en tres divisiones y estaba entrenando para una pelea contra Jake Paul cuando se emitió la orden de arresto. Su arresto es el último de una serie de problemas legales que ha enfrentado en los últimos años, incluyendo cargos por violencia doméstica y huir del lugar de un accidente automovilístico.






