PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Durante los primeros años del gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se retiraron 157 mil millones de pesos del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos (Fonsabi), recursos que estaban destinados a la atención de enfermedades de alto costo como el cáncer, lo que derivó en la suspensión de hasta el 97% de los tratamientos, afectando directamente a miles de pacientes.
La periodista Nayeli Roldán retomó una investigación publicada por Animal Político, en la que se documenta que entre 2021 y 2022 el gobierno federal transfirió dichos recursos a la Tesorería de la Federación (Tesofe), luego de la desaparición del Seguro Popular. Hasta el momento, no existe claridad sobre el destino final de ese dinero.
De acuerdo con la investigación, al inicio del sexenio en 2018, el Fonsabi contaba con 119 mil millones de pesos. Sin embargo, para 2023, el fondo apenas conservaba 45 mil millones, sin que estos se tradujeran en atención médica efectiva para los pacientes.
“Se gastaron el dinero y nadie sabe en qué”, advirtió Roldán, al señalar que el desmantelamiento financiero del fondo coincidió con el desabasto de medicamentos y la interrupción masiva de tratamientos.
Posteriormente, los recursos fueron transferidos al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), organismo que también fue extinguido, sin que se haya presentado hasta ahora un informe público detallado que explique el uso de esos fondos.
La investigación subraya que la falta de transparencia en el manejo de estos recursos dejó sin protección financiera a miles de personas con enfermedades graves, profundizando la crisis del sistema de salud durante ese periodo.






