PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Luego de la captura de Nicolás Maduro en un operativo ejecutado por fuerzas armadas de Estados Unidos, el presidente estadounidense Donald Trump ofreció una entrevista a la cadena Fox News, en la que además de justificar la intervención en Venezuela, lanzó declaraciones directas sobre México y el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Durante la conversación, uno de los periodistas cuestionó a Trump sobre si la operación debía interpretarse como un mensaje hacia el Gobierno mexicano. El mandatario respondió que no fue planeado con ese objetivo y afirmó que mantiene una relación cordial con la Presidenta de México.
“No estaba planeado como un mensaje. Somos muy amigables con ella, es una buena mujer, pero ella no maneja México; los cárteles manejan México”, declaró.
Trump añadió que podría adoptar una postura “políticamente correcta” y asegurar que la situación está bajo control, pero insistió en que, a su juicio, la Presidenta mexicana enfrenta una presión constante del crimen organizado. Afirmó además que el Gobierno de México ha rechazado una mayor intervención de Estados Unidos en temas de seguridad.
“Ella está muy asustada de los cárteles que manejan México, pero se ha negado a que hagamos algo para ayudarla. Tenemos que hacer algo porque estamos perdiendo a miles de personas por las drogas que entran por la frontera sur”, sostuvo.
El mandatario estadounidense cerró su intervención con una frase que generó reacciones en redes sociales y en círculos políticos: “Algo tendremos que hacer con México”.
Previo a estas declaraciones, la presidenta Claudia Sheinbaum difundió un comunicado en el que condenó enérgicamente la intervención militar estadounidense en Venezuela, al considerar que se trata de una acción unilateral que viola el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas, relativo al respeto a la soberanía de los Estados.
A la postura de la mandataria mexicana se sumaron otras voces de su gobierno y aliados políticos, entre ellos Lenia Batres y Gerardo Fernández Noroña, quienes también rechazaron la intervención militar y llamaron al respeto del derecho internacional y la autodeterminación de los pueblos.






