Andrés Manuel López Beltrán negó de manera categórica estar involucrado en redes de huachicol fiscal o en presuntos negocios irregulares atribuidos al empresario Amílcar Olán Aparicio, señalando que los señalamientos en su contra forman parte de un esquema de desinformación promovido por sectores opositores.
A través de un mensaje público difundido este día, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador aseveró que las acusaciones responden a una «guerra sucia» dirigida hacia su persona, la figura de su padre y el movimiento político de la Cuarta Transformación.
Argumentos sobre la campaña mediática
Durante su pronunciamiento, López Beltrán explicó las razones que lo llevaron a emitir una postura pública tras semanas de versiones periodísticas y señalamientos políticos:
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Denuncia de desinformación: «Es evidente que existe una campaña en televisión, en la radio, en los periódicos, en internet, o para decirlo más claro, toda una guerra sucia en contra de mi persona, en contra de Andrés Manuel López Obrador y en contra de nuestro movimiento», afirmó.
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Respuesta a señalamientos: Precisó que, aunque inicialmente optó por el silencio, decidió responder debido a que «la calumnia cuando no mancha, tizna», acusando a sus adversarios de recurrir a «la máxima hitleriana de que una mentira que se repite muchas veces puede convertirse en verdad».
Atribución de los ataques a grupos de interés
Respecto al origen de los señalamientos de corrupción y tráfico de influencias, el militante atribuyó la autoría de los ataques a los grupos de poder económico que antecedieron a la actual administración:
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Crítica a grupos de poder: Atribuyó la embestida a quienes definió como los antiguos detentadores del poder en el país: «los potentados, los hombres más ricos de México, la oligarquía, los grandes corruptos a quienes con mucha puntería Andrés Manuel López Obrador bautizó como la mafia del poder».
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Rechazo a actos ilícitos: Concluyó enfatizando la postura ética del movimiento y de su entorno familiar con la consigna «no somos corruptos», descartando cualquier participación en actividades de contrabando de combustible o beneficios indebidos en licitaciones públicas.






