La destrucción de manglares en el Área Natural Protegida Arroyo Moreno está incrementando el riesgo de inundaciones severas en Boca del Río y la zona conurbada Veracruz-Medellín, advirtió la Secretaría de Protección Civil y especialistas ambientales.
De acuerdo con el reporte publicado este 29 de octubre, la reserva que originalmente contaba con 400 hectáreas en 1999 hoy solo conserva 249.68 hectáreas, y según estudios de la Universidad Veracruzana ha llegado a reducirse hasta 237 hectáreas debido a tala ilegal, relleno para viviendas residenciales, descargas de aguas residuales y basureros a cielo abierto.
Arroyo Moreno es el único pulmón arbóreo natural de la conurbación y funciona como infraestructura natural vital: actúa como barrera contra oleaje, marejadas, ciclones y huracanes, retiene sedimentos, purifica el agua, regula los niveles de los 18 humedales del sistema lagunar interdunario y amortigua el aumento del nivel del agua durante lluvias intensas.
Protección Civil estatal emitió dictámenes de riesgo en 2019 y 2024 para el sitio Ramsar donde se ubica Arroyo Moreno, en los que establece la necesidad urgente de estudios de hidrología y geotecnia, recuperación de cauces y delimitación precisa de humedales.
La ambientalista Beatriz Solís Rincón, del colectivo Mujeres Restaurando el Ecosistema, señaló que las zonas más expuestas son los accesos a Boca del Río, Puente Moreno, el canal de La Zamorana, el malecón y el Centro Histórico de Veracruz, por estar en zonas bajas y haber sufrido modificaciones en sus cauces sin estudios correspondientes.
El investigador de la UV José Antolín Aké Castillo alertó que desde 2012 la contaminación fecal rebasa los límites permisibles por hasta 100 veces: se han detectado de 2 mil a 20 mil unidades formadoras de colonias de E. coli por 100 ml, cuando el límite para ambiente saludable es de 200 a 250. Además se han encontrado microplásticos en sedimentos, descargas directas de plantas de tratamiento que llevan 10 años sin operar y basura depositada por vecinos y constructoras.
A pesar de estar protegido por la Ley General de Vida Silvestre (artículos 43-46), que prohíbe talar manglar y establece penas de 500 a 20 mil días de salario mínimo, se denuncian asentamientos irregulares dentro de la poligonal, con más de 4 hectáreas taladas recientemente para desarrollos habitacionales.
Especialistas del Instituto de Ecología (INECOL) y la UV explicaron que al destruir la capa vegetal, el agua ya no se infiltra y los sedimentos azolvan los ríos Jamapa y la laguna de Arroyo Moreno, provocando desbordamientos. La reserva alberga mangle rojo, negro, blanco y botoncillo, y especies en peligro como golondrina canadiense, tecolotito abajeño y oso hormiguero.
Protección Civil llamó a detener invasiones, monitorear descargas, transparentar permisos de construcción y actualizar los atlas de riesgo, advirtiendo que sin los manglares, Boca del Río pierde una de sus mejores defensas naturales ante la temporada de nortes y lluvias torrenciales.






