En medio de una profunda crisis institucional y tras bambalinas, las diez consejerías del Instituto Nacional Electoral (INE) pactaron a puerta cerrada la llegada de Blanca Yassahara Cruz García como la nueva presidenta interina del máximo órgano electoral. El controvertido nombramiento se da tras el estallido del escándalo de corrupción que forzó la intempestiva salida de la anterior administración, dejando al descubierto severas dudas sobre la imparcialidad de cara a los comicios de 2027.
Aunque se vendió la designación como un mero paso de continuidad operativa, la sombra de los contratos multimillonarios persigue de inmediato a la nueva cabeza del arbitrio electoral.
El «jugoso» contrato de los 129 millones con la red saliente
Los reflectores se posaron de inmediato sobre el historial de Cruz García durante su paso por la presidencia del Instituto Electoral del Estado (IEE) de Puebla, donde se consumó un escandaloso convenio comercial:
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El beneficio al «Clan Taddei»: En marzo de 2024, bajo su gestión en el IEE de Puebla, se le otorgó un contrato por la exorbitante suma de 129 millones 700 mil 584 pesos a la empresa Comercializadora JVLY, ligada al conglomerado empresarial de José Alfredo Hernández Casillas, personaje clave del círculo cercano de la administración saliente.
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El negocio de la elección: Dicho contrato relámpago, vigente durante apenas un mes, tuvo como objetivo el suministro del material electoral utilizado en la elección poblana donde resultó triunfador el hoy gobernador Alejandro Armenta Mier.
Se defiende tras los señalamientos de corrupción
Ante el inminente estallido de críticas y los cuestionamientos sobre su imparcialidad para dirigir las próximas elecciones federales, Cruz García se vio obligada a dar la cara en conferencia de prensa tras ser acorralada por los medios de comunicación:
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Reto a las autoridades: Intentando apagar el fuego, la presidenta interina desafió los señalamientos asegurando no tener nada que ocultar: «Pueden investigar las autoridades y es sano que lo hagan», aseveró de forma tajante.
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Sesión de urgencia: Mientras la Cámara de Diputados define quién asumirá de forma definitiva el control del INE, el Consejo General alista una sesión extraordinaria de emergencia para ratificar a marcha forzada el nombramiento de la consejera.





