El presidente ejecutivo de Audi, Gernot Döllner, fue objeto de duras críticas en Alemania este lunes por aparecer junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un mitin de campaña en Perry, cerca de Macon, en el centro de Georgia.
Döllner apareció en el acto para anunciar los planes de construir una planta de 4 mil millones de dólares, la primera del fabricante de coches de lujo en Estados Unidos, que produciría 200 mil todoterrenos al año.
El anuncio, que requiere la aprobación del consejo de supervisión de la empresa matriz Volkswagen —incluidos los representantes sindicales alemanes—, se produce tras largas deliberaciones sobre el inicio de la producción en EU para eludir los aranceles de importación que le costaron a Audi alrededor de mil 200 millones de euros el año pasado.
Las críticas fueron encabezadas por el sindicato IG Metall:
- Christiane Benner, presidenta de IG Metall y vicepresidenta del consejo de supervisión de Volkswagen, dijo que Döllner infringió de manera flagrante las normas de su propia empresa, que exigen expresamente la neutralidad política en el periodo previo a las elecciones. Calificó la aparición como «sumamente vergonzosa, políticamente inaceptable e indigna».
- Daniela Cavallo, presidenta del comité de empresa de Volkswagen, declaró: «Varios minutos repletos de racismo, sexismo, xenofobia, transfobia y desprecio por la democracia; y de repente, uno de los máximos representantes de nuestro grupo sube al escenario y participa activamente en la campaña electoral. Es vergonzoso, no puede caerse más bajo».
La prensa alemana también criticó duramente el acto. El periódico económico Handelsblatt señaló: «Una cosa es hacer negocios con países que no se toman tan al pie de la letra los derechos humanos. Pero es un salto cualitativo apoyar la campaña electoral de un presidente racista, evidentemente corrupto». El Süddeutsche Zeitung recordó que la regla interna de Audi prohíbe asistir a actos con partidos o políticos en los últimos tres meses antes de unas elecciones.
Audi no hizo comentarios inmediatos. Una fuente familiarizada con el asunto señaló que el consejo de administración de Audi había autorizado una excepción al código de conducta antes de la aparición, ya que según dicho código, el consejo puede permitir desviaciones salvo en casos penales.
El plan de la nueva planta en Georgia se da en un contexto de tensión por la reestructuración de Volkswagen, que contempla suprimir decenas de miles de empleos en Europa hasta 2030.






