Poder y Crítica | Redacción | El crecimiento y la prosperidad de Quintana Roo no pueden medirse exclusivamente a partir de los indicadores económicos generados en sus principales destinos turísticos, advirtió el diputado Filiberto Martínez al señalar la urgencia de reorientar la toma de decisiones públicas hacia las comunidades rurales y la región sur de la entidad.
El legislador explicó que, si bien las zonas turísticas concentran una fuerte demanda de inversión para responder de manera constante a su rápido crecimiento demográfico y comercial, paralelamente existen regiones que arrastran rezagos históricos complejos.
Estas dificultades, puntualizó, están profundamente ligadas al estancamiento de la producción agrícola, a la escasez de alternativas de empleo y al déficit en la infraestructura básica para las familias locales.
Para Martínez, ambas realidades forman parte de un mismo territorio y, por lo tanto, demandan una atención gubernamental focalizada y proporcional a sus necesidades específicas, superando las visiones centralizadas del desarrollo estatal.
Como parte de su labor legislativa reciente, el diputado recordó que llevó ante la máxima tribuna del estado la crisis que atraviesan los productores cañeros de la comunidad de San Rafael de Pucté, solicitando la intervención directa del Ejecutivo estatal para mitigar los graves impactos económicos que enfrenta el sector agropecuario de la zona sur.





