Por unanimidad, el Senado de la República aprobó una reforma para proteger los derechos de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales, que incluye resguardarlos contra la explotación, el acoso cibernético y los riesgos que enfrentan ante el acceso a nuevas tecnologías.
El dictamen, que modifica los artículos 8, 12 y 16 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, fue avalado con 100 votos a favor y cero en contra en lo particular, y 108 votos en lo general, por lo que fue turnado a la Cámara de Diputados para continuar el proceso legislativo.
La reforma fortalece las disposiciones relativas a menores de edad, en especial frente a la exposición a contenidos inapropiados y la preservación de su privacidad en internet y plataformas electrónicas. Establece que para tratar datos personales de niñas, niños y adolescentes, los responsables —entre ellos plataformas digitales y empresas— deberán obtener el consentimiento expreso y por escrito de quienes ejerzan la patria potestad o tutela.
Asimismo, obliga a implementar mecanismos que permitan la verificación de edad de los usuarios y a limitar el tratamiento de datos a lo estrictamente necesario para la funcionalidad básica del servicio. Prohíbe realizar perfilado automatizado con fines de publicidad personalizada o explotación comercial dirigida específicamente a menores, así como construir perfiles de consumo a partir de su actividad digital.
También deberán establecerse mecanismos sencillos y accesibles para que padres y tutores puedan solicitar la cancelación o eliminación de esos datos y de la huella digital de los infantes.
Al presentar el dictamen, el presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, de Morena, expuso que incluso dentro de sus hogares, niñas y niños pueden estar expuestos a riesgos que sus familias no identifican, ya que una fotografía, una búsqueda, un video, un videojuego o una aplicación genera información sobre sus gustos, hábitos y vida privada que puede ser utilizada con fines comerciales sin que comprendan lo que ocurre.
La reforma busca garantizar que las infancias disfruten de los beneficios de la tecnología sin renunciar a su privacidad, privilegiando el interés superior de la niñez sobre cualquier interés comercial.






