El gobernador del estado, Javier May Rodríguez, descartó categóricamente que Tabasco enfrente durante este año un escenario de inundaciones de la magnitud de las contingencias registradas en 2007 y 2020, las cuales provocaron severas afectaciones patrimoniales y miles de personas damnificadas en la entidad.
El titular del Ejecutivo estatal explicó que el presente ejercicio se ha caracterizado por ser predominantemente seco y con un déficit de precipitaciones, precisando que las afectaciones recientes observadas en comunidades litorales respondieron al incremento en el oleaje de la zona costera y no al desbordamiento de ríos ni a un colapso en el manejo de las presas.
Estado y manejo operativo del complejo de presas
Respecto al funcionamiento del sistema hidroeléctrico sobre la cuenca del río Grijalva, May Rodríguez detalló los parámetros de operación de los embalses para tranquilidad de la población:
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Niveles de almacenamiento: Las presas Chicoasén y La Angostura se mantienen dentro de sus escalas ordinarias y seguras de capacidad.
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Extracción de Peñitas: El embalse reportó un incremento preventivo en su turbinado, pasando de 325 a 500 metros cúbicos por segundo durante el fin de semana, ubicándose de manera estable dentro de las normativas de seguridad.
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Estrategia preventiva: Se aplica un monitoreo meteorológico constante para programar turbinados oportunos ante la previsión de lluvias, permitiendo a las presas amortiguar escurrimientos sin generar impactos en las zonas bajas.
Recuperación de humedales y vasos reguladores
El mandatario tabasqueño puntualizó que la prolongada sequía previa había dejado secos a la mayoría de los cuerpos de agua interiores del estado, incluyendo humedales, pantanos y vasos reguladores.
Por ello, las lluvias registradas recientemente representan un beneficio para la recarga de mantos freáticos y la recuperación de los ecosistemas locales, descartando riesgos de anegaciones extraordinarias en los centros urbanos y rurales de la entidad.






