La presidenta Claudia Sheinbaum celebró el fallo de la Suprema Corte que valida la Ley General en Materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación (LGHCTI de 2023) y que restringe apoyos económicos del SNII a investigadores de universidades privadas.
Por 7 votos contra 1, el Pleno validó los artículos 34 y 41, ponencia de la ministra Sara Irene Herrerías Guerra. Solo Loretta Ortiz Ahlf votó en contra, alegando trato discriminatorio. Giovanni Figueroa se excusó porque él mismo había amparado la ley.
Qué dijo Sheinbaum en la mañanera:
«Hubo proyectos con la anterior ley para mejorar la preparación de la barbacoa, para el enfriamiento de pastas para pizzas y de salsas para pizzas, además de pintura para vehículos. Ese no es un proyecto que tenga que ver con el interés nacional». Refrendó la cita que usó la ministra María Estela Ríos González para justificar la reforma de 2023.
Criterio de la Corte (interpretación conforme):
- No es exclusión total. Investigadores de privadas sí pueden recibir apoyo público si:
- Realizan actividades sustantivas en públicas: dar clases, coordinar programas, tutorías (art. 41), o
- Su proyecto atiende prioridades nacionales definidas por Secihti (art. 34)
- Fuera de esos casos, el estímulo debe pagarlo su institución privada vía convenio.
- Becas de posgrado: válido condicionar apoyo en privadas a que no cobren colegiatura, para que el recurso se use en manutención, vivienda y transporte.
- Defensa y Marina en Junta de Gobierno del ex-Conahcyt (ahora Secihti): válido, no militariza la ciencia.
El fallo fija criterio para resolver 90 amparos pendientes de académicos de privadas (Tec de Monterrey, Ibero, ITAM, Anáhuac) que consideraban discriminatoria la ley.






