PODER & CRÍTICA | REDACCIÓN | Comprar una propiedad de «primer nivel» se ha convertido en una auténtica trampa patrimonial en la avenida Luis Donaldo Colosio. Bajo la promesa de lujo, exclusividad y terminados de alta gama, el complejo Central Park Towers Cancún vende departamentos cuyo costo inicia en los 10 millones de pesos; sin embargo, lo que los compradores reciben a cambio no es calidad de vida, sino un catálogo de fallas estructurales, servicios colapsados y abuso administrativo.
Lo que en el papel y en la publicidad engañosa se prometió como un desarrollo de ensueño, hoy es un monumento a las deficiencias constructivas y a los vicios ocultos.
Un Engaño de «Primer Nivel»: Deficiencias en 90 Departamentos
A pesar de que el plan contempla un proyecto mayor, actualmente solo existe una torre habitada con 90 departamentos, cuyos residentes enfrentan un calvario diario desde el sótano hasta los interiores de sus viviendas:
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Colapso de Servicios Básicos: Las instalaciones internas de agua potable y energía eléctrica presentan severas fallas de diseño y construcción. Los vecinos han tenido que soportar múltiples días consecutivos sin suministro de agua, una situación inaceptable para un inmueble que ostenta etiquetas de «lujo».
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Fallas Estructurales y Constructivas: Lejos de la solidez prometida, la estructura presenta deficiencias graves que van desde los niveles subterráneos hasta los acabados finales de los departamentos.
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Amenidades Austeras e Inconclusas: La lujosa casa club y los espacios comunes exhibidos en atractivos renders publicitarios nunca existieron. Lo poco que se construyó es totalmente austero, de pésima calidad e incompleto.
«No es posible que pasen varios días sin que tengamos agua por un tema directamente relacionado con la construcción y el diseño de la torre. Estos vicios ocultos dejan expuesta la mala calidad de las instalaciones. Necesitamos una solución contundente y la intervención de las autoridades», denunció indignado uno de los propietarios afectados.
Abuso Cobrado en Miles de Pesos y Despotismo Empresarial
El descaro comercial no se detiene en la entrega de unidades deficientes. A la par del deterioro del inmueble, la administración impuso de manera arbitraria cuotas de mantenimiento que van desde los 8,000 hasta los 30,000 pesos mensuales.
Los residentes denuncian que estos cobros no solo son desproporcionados e infundados frente a los pésimos servicios que reciben, sino que existe un régimen de censura donde no se les permite quejarse ni exigir cuentas claras. La prioridad del proyecto ha sido tajante: priorizar la venta agresiva y el cobro de cuotas sobre la atención a quienes ya entregaron el patrimonio de su vida.
Al buscar responsables, la respuesta ha sido el desdén. Los afectados señalan directamente a Jorge Ricardo Rojo de la Vega y Molina, quien se ostenta como representante de la desarrolladora. De acuerdo con los testimonios, Rojo de la Vega recurre al ocultamiento y, al ser confrontado por las familias defraudadas, responde con actitudes déspotas, evasivas e insuficientes para esquivar la responsabilidad legal y financiera del desastre constructivo.
Exigen Intervención Implacable de las Autoridades
El caso de Central Park Towers Cancún deja al descubierto la impunidad con la que operan ciertos desarrolladores inmobiliarios en el estado, vendiendo espejismos a precios exorbitantes sin que existan garantías mínimas de habitabilidad y seguridad.
Más del 90% de los vecinos entrevistados manifiestan sentirse engañados, decepcionados y profundamente arrepentidos de haber invertido en este complejo. Ante el evidente fraude publicitario y los vicios ocultos de la obra, las familias afectadas hacen un llamado urgente a las autoridades municipales y estatales, así como a las instancias de protección al consumidor, para que intervengan de inmediato, auditen la obra y obliguen a la desarrolladora a responder por el daño patrimonial causado.






