La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que los expresidentes de México tienen absoluta libertad para emitir opiniones públicas e incluso recurrir a descalificaciones o groserías, al tiempo que consideró que sus intervenciones demuestran la plena vigencia de la libertad de expresión en el país.
En respuesta a los recientes posicionamientos de exmandatarios como Vicente Fox, Carlos Salinas de Gortari y Felipe Calderón, la jefa del Ejecutivo rompió con la antigua norma no escrita que dictaba el silencio mediático de los antiguos gobernantes, asegurando que sus declaraciones resultan contradictorias frente a los señalamientos sobre una presunta falta de libertades en la vida pública nacional.
«Tienen derecho ¡Adelante! Yo muy contenta porque ellos mismos hablan de que no hay libertad de expresión en el país, y tienen toda la libertad para decir lo que quieran: ofensas, groserías, toda la libertad. Es una contradicción que digan que no hay libertad cuando ellos la ejercen plenamente», expresó la mandataria.
Cuestiona autoridad moral sobre democracia
Pese a respaldar el derecho a la libre manifestación de los exgobernantes, Sheinbaum Pardo cuestionó que estos asuman una postura crítica en materia democrática, recordando episodios de la historia política reciente para las nuevas generaciones:
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Felipe Calderón y Carlos Salinas: La presidenta aseveró que ambos llegaron al Poder Ejecutivo mediante procesos electorales señalados por irregularidades y fraude.
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Vicente Fox: Señaló los intentos de su administración por impedir la participación de opositores en contiendas electorales mediante procesos judiciales.
La titular del Ejecutivo subrayó la importancia de mantener viva la memoria histórica entre la juventud mexicana, argumentando que los ciudadanos que hoy alcanzan la mayoría de edad no vivieron de forma consciente los procesos políticos anteriores a 2008.






