El calor extremo y la falta de higiene en el manejo de alimentos y agua están provocando una emergencia silenciosa en Campeche: más de mil campechanos se enferman del estómago cada semana, de acuerdo con datos oficiales.
Según el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) y la Dirección General de Epidemiología, Campeche acumula en 2026 más de 11 mil 146 casos de infecciones intestinales, de los cuales 5 mil 39 corresponden a hombres y 6 mil 107 a mujeres, lo que refleja una mayor incidencia en población femenina. En comparación con 2025, cuando se contabilizaron 10 mil 899 casos en el mismo periodo, hay un incremento de 247 pacientes, equivalente al 2.3 por ciento.
La Secretaría de Salud del Estado ha advertido que este 2026 se superó la barrera crítica de los 10 mil 365 casos acumulados solo en las primeras semanas del año, con un promedio de 720 nuevos enfermos cada siete días. El año pasado, el estado cerró con 38 mil 415 casos totales de infecciones intestinales.
Las autoridades sanitarias explican que detrás de los vómitos, diarreas, dolor abdominal y fiebre está un cóctel de factores: altas temperaturas que aceleran la descomposición de alimentos, consumo de agua de dispensadoras y garrafones sin control sanitario, puestos ambulantes expuestos al polvo, falta de refrigeración y automedicación con antiácidos que altera el pH estomacal.
El Boletín Epidemiológico Federal detalla que de enero a agosto de 2025, al menos 965 campechanos enfermaron por agua contaminada con tifoidea, salmonelosis, hepatitis A y giardiasis, con un alza del 28.2 por ciento en esos padecimientos. A ello se suma el desabasto de agua en colonias de la capital, como ocurrió con el paro del cárcamo de Ignacio Zaragoza, que dejó sin servicio a 26 colonias y disparó casos de diarrea al no poder lavar manos y alimentos.
El Colegio de Médicos de Campeche y la Canirac, que agrupa a más de 350 restaurantes, han pedido reforzar protocolos de manejo higiénico y evitar consumir alimentos que estuvieron horas al sol. La recomendación oficial sigue siendo lavar frutas y verduras, hervir agua, refrigerar alimentos y acudir al médico si hay más de cuatro evacuaciones diarias, sobre todo en niños menores de cinco años y adultos mayores, los más vulnerables a la deshidratación severa.






