En un descarado acto de nepotismo político que encendió la furia de las bases morenistas, la senadora con licencia Andrea Chávez Treviño recibió este lunes un «premio de consolación» tras ser designada a dedazo como coordinadora municipal en Ciudad Juárez, asegurándole en bandeja de plata la candidatura a la alcaldía para 2027.
La maniobra de la dirigencia guinda ocurre tras el humillante revés sufrido por Chávez, quien quedó completamente descarrilada de la contienda por la coordinación estatal en Chihuahua. Lejos de someterse a la voluntad popular o a los procesos internos que el propio partido pregona, la legisladora fue colocada a la fuerza en el bastión fronterizo para ahogar sus reclamos y frenar la ruptura interna.
Tras el descarado reparto de candidaturas directas, Chávez intentó lavarse las manos en redes sociales con un cinismo que enfureció aún más a la militancia juarense, declarando que «será la gente la que juzgue» las decisiones de la cúpula y jurando que actuará «sin intereses personales». Sin embargo, el evidente agandalle de posiciones ha desatado una auténtica rebelión en el municipio, donde acusan a la senadora de servirse del partido para imponer sus ambiciones individuales a costa del electorado.






