“Estamos perdiendo playas». La secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, alertó que Tabasco es hoy el foco rojo nacional por erosión costera vinculada al cambio climático y al aumento del nivel del mar.
Durante la mañanera del 30 de septiembre, informó que hay puntos críticos donde el mar ha avanzado hasta 90 metros tierra adentro, derrumbando viviendas, escuelas e iglesias. Las zonas más afectadas son El Bosque en Centla, Pénjamo y Guano Solo en Paraíso, y El Alacrán, Sánchez Magallanes y ejido Sinaloa en Cárdenas.
El caso de El Bosque ya es considerado el primer desplazamiento climático oficial en México: de 150 casas y 600 habitantes, hoy queda 20%, con familias reubicadas en 2025. En Sánchez Magallanes el mar se llevó 500 metros de la carretera Paraíso-Cárdenas y amenaza la laguna ostrícola Carmen-Pajonal-Machona.
Bárcena explicó que no se puede frenar el fenómeno natural, pero sí prepararse. La estrategia federal no apuesta por escolleras de concreto, sino por infraestructura natural: rescate urgente de manglares y dunas como escudo ante huracanes.
Para ello Semarnat trabaja con Conagua y anunció el proyecto «Dunas Vivas» con apoyo de la UNESCO, que restaura dunas con vegetación nativa para estabilizar el suelo. También opera una mesa técnica multidisciplinaria con gobierno estatal para diagnóstico y adaptación.
La funcionaria advirtió que la pérdida de arena incrementa vulnerabilidad y ya provoca desplazamientos. La iniciativa busca evitar que Tabasco pierda 100 kilómetros de costa oeste, como advierten estudios desde hace dos décadas.






